Ya ha llegado el día... mañana, a esta hora (y si no pasa nada extraño), ya tendremos las llaves de nuestra futura casa... ¡Qué nervios!

¿Qué sentiré cuando abra por primera vez la puerta? ¿Cuando entre en cada una de las habitaciones? ¿Cuando mire por cualquiera de las ventanas?

Me siento como una niña pequeña la noche de Los Reyes Magos... ¿si me acuesto pronto esta noche llegarán más pronto los del banco Reyes Magos con nuestra casa bajo el brazo?