Estoy aquí...
Sí. Estoy aquí. No me he ido. Simplemente me había prometido que no escribiría un post más en éste, mi blog, hasta que hubiera acabado definitivamente con mi muela, su nervio y la madre de todos los dolores.
Pero he roto esa promesa que me había hecho a mi misma... porque he vuelto a escribir y mi muela sigue dándome la lata. ¡Hasta he pensado hacer un blog nuevo que se llame demolition-muela: "La muela que acabó con bichoconluz"!
Tras más de una semana tomando calmantes cada 8 horas, antibióticos cada 12 (sí... el médico me diagnosticó, como era de esperar, una infección), un protector gástrico cada 24 horas(ésto me lo diagnosticó el médico de urgencias cuando fui hace una semana con vómitos y por tanto con el estómago hecho polvo) y aparte de esto, con un sustillo que nos dió mi "abuelita postiza de Las Palmas" (que afortunadamente ya pasó) y no se cuántas cosas más... por fin mañana regresa mi dentista de sus (merecidas) vacaciones y yo (si me dan permiso en el trabajo) me presentaré en su consulta con carita de pena para que me atienda de urgencias.
Y eso, que espero que mañana se acaben todos mis sufrimientos y que de verdad, de verdad... éste sea mi último post sobre mi #@~?$%& muela.
Y que conste que he escrito esto porque Brenda quería saber de mí: ¡va por tí, guapa!

encefalogramaplano dijo
¡Ay! ¡Lo mejor que hay en este mundo es tener el poder de romper las propias promesas! ¿Qué sería de la vida si no existiese la infidelidad (a otros y a uno mismo)? :-P
Nada, pues a ver si se acaba ya esa historia de tu muela, que debe ser horrible estar aguantando. Yo, sinceramente, es que no entiendo cómo has podido aguantar siendo fiel a tu dentista. Debe ser que, como todos los hombres, me aterra el dolor y sólo de pensar en tener que aguantar tanto tiempo... brrrr
Ya nos dirás cómo acaba la batalla muelil. Espero que salgas victoriosa.
16 Noviembre 2006 | 01:22 PM