Pues sí... me está ganando.

Cuando ya habían pasado más de dos semanas de mi visita al dentista, mi muela ha decidido que de desvitalización nada de nada... y que ella (y su nervio) están ahí... No sé por qué desde ayer tengo en mi cabeza una de esas canciones de "verbena-carnavales-mogollón" de hace ya unos cuantos años: "No estaba muerto estaba de parranda" ;-)

Bueno, el caso es que ayer pasé un día horroroso. Me desperté (del dolor) a las tres de la mañana, me dormí de nuevo a eso de la cinco y pico para luego despertarme a las siete menos diez para ir al trabajo. Lo cierto es que estaba atontadísima (el sueño y el dolor no son buenos compañeros) y pasé toda la mañana como en una nube (nube negra, claro... las nubes blancas son para cuando uno tiene sensaciones bonitas)

A eso de las ocho y media de la noche, llegué a la conclusión de que por muy mala que yo haya podido ser (en mi vida pasada y presente) no merecía tanto sufrimiento, y me fui a urgencias. La verdad es que no me había fijado, pero tenía la cara un poco inflamada por el lado de la ?#!@ muela. No tuve que esperar mucho en urgencias, el médico sólo me miró a la cara desde detrás de su mesa y me dijo que me iban a pinchar un cocktail de voltarén + nolotil y a otra cosa mariposa. Y casi suspiré de alivio, sólo quería dejar de sentir dolor y dormiiiiiirrrrrrr. Gracias que mi medio limón me había acompañado, porque cuando llegué al coche ya estaba en una nube (ésta sí que era blanca) y en ese estado no hubiera podido conducir. Ya en mi casa y en mi cama dormí de un tirón hasta esta mañana.

Hoy, ahora, estoy bien. No me duele de momento, pero sé que cuando menos me lo espere me atacará de nuevo. Mi dentista no llega de vacaciones hasta mediados de Noviembre y no quiero ir a otro (es que soy muy fiel a mi dentista - he tenido malas experiencias cuando le he sido infiel). Sólo espero que éste sea mi último post sobre el tema de mi muela... eso querrá decir que habré ganado (¡¡¡I will survive!!! )