La envidia me corroe como veneno por mis arterias y venas... ¡mi hermano pequeño se va a pasar un año de vacaciones Erasmus a Siena (Italia)!
Probablemente ya esté por allá, no lo sé a ciencia cierta porque (no, la envidia no ha hecho que no quiera saber nada de él ;-) ha tenido la suerte de irse para allá en su coche. Su recorrido ha sido algo así como La Palma - Tenerife - Gran Canaria - Lanzarote - Cádiz - Córdoba - Granada - ciudades varias de la costa mediterránea (siento no poder concretar, pero ya me enteraré) - Barcelona - Niza y finalmente Siena. Nos ha prometido que una de las primeras cosas que iba a hacer al llegar a su destino era buscar un ordenador para enviarnos fotos de su recorrido (si alguna merece la pena la pondré en el blog).
Sé que tuvo un pequeño percance con el coche en Barcelona, pero lo pudo solucionar y continuar el viaje (y seguir dándome envidia :-)
Así que tengo hasta Mayo - Junio "excusa" para visitar La Toscana Italiana. Sólo espero que la próxima hipoteca y situación laboral no nos impida hacer esa visita a mi hermanito pequeño.

¡La Toscana! Me uno a la manada de envidiosos... Digo manada para no sentirme sólo, que la soledad es muy fea.
La envidia es una cosa muy mala.
Yo, por envidia, tuve un "pequeño percance en el coche", para no ser menos que mi cuñao... >;D
... pero creo que las tres que pongo aquí son las más representativas y las que hacen que siga sintiendo envidida cochina por mi hermanito.
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